La Región de Tarapacá tiene una larga historia de
esfuerzos locales y nacionales que han intentado transformarla en
un lugar de desarrollo integrado a Chile. El Gobierno ha establecido
como objetivo medular para esta zona su prosperidad y equilibrio
sustentado en un rol comercial multinacional, que convierta a la
región en un polo de desarrollo de negocios y una plataforma
de servicios, generando más desarrollo humano y calidad de
vida.
Hasta ahora, las acciones intentadas no se han traducido en los
resultados esperados, generándose, entre los habitantes de
la región, particularmente en Arica, una sensación
de distancia y frustración, que no favorece el desarrollo
y coarta las posibilidades de la región.
Esta
historia de frustración no responde, finalmente, a la deficiente
asignación de recursos de parte del Estado, tampoco responde
a una falta de talento o esfuerzo de la gente de Tarapacá.
La raíz de estos problemas se encuentra en cierto aspecto
de la cultura que ha impedido potenciar dichos recursos, talento
y esfuerzo, impidiendo que florezca un espíritu de unidad,
creatividad e integración al país y el mundo.
La
posibilidad de cambiar el destino de la zona, siendo consistente
con los lineamientos de desarrollo del Estado y la Región,
dependen de la incorporación de un nuevo estilo de liderazgo
que permita asegurar que los esfuerzos futuros rindan fruto efectivo.
El
Programa en Liderazgo Emprendedor de la Universidad de Tarapacá,
patrocinado por la Corporación de Desarrollo de Arica y Parinacota
y dirigido por el Senador Fernando Flores Labra, pretende favorecer
la consolidación de un liderazgo capaz de influir y traer
a la comunidad una actitud abierta, integradora, alegre y persistente,
una actitud emprendedora capaz de posicionar a Tarapacá con
seducción frente a Chile y el resto del mundo.
La
activa participación en el Programa reforzará en los
participantes valores personales y laborales como gestores de cambio,
motivándoles para generar nuevas acciones en vías
del desarrollo sostenido, con impacto sobre la efectividad de sus
quehaceres individuales, grupales, organizacionales y sociales,
con miras hacia el desarrollo de la región y del país.